© 2015 Bogar Nagaraj

EL TRABAJO PSICO- ESPIRITUAL

Encuentro de Occidente y Oriente

KRIYA VAJRA YOGA

Unión de Tierra y Cielo

INTENSIVOS Y RETIROS 2019-2020

 

20-29 de Setiembre 2019

Retiro Ineffable Stream

Angsbacka, Suecia

 

2-3 de Noviembre 2019

Descubriendo la Presencia Auténtica

Barcelona, España

Marso 2020

Retiro Ineffable Stream

Angsbacka, Suecia

Mayo 2020

Descubriendo la Presencia Auténtica

Barcelona, España

Kriya Vajra Yoga es un camino de múltiples niveles que ofrece al practicante una formación espiritual completa. He destilado lo que siento son las enseñanzas y prácticas más relevantes de la tradición de Shambhala, el Budismo Vajrayana, el Kriya Yoga y la Psicología Occidental en una ruta accesible y potente en el que se aprende a despertar a la presencia auténtica, abrir el corazón, experimentar el poder transformacional del linaje, y permanecer en la dicha de nuestra Naturaleza Última.

 

La formación se articula en varios niveles. Cada uno presenta nuevas prácticas y enseñanzas que se interconectan con aquellas de niveles anteriores y, a su vez, se van refinando.

 

Toma en cuenta que los temas secundarios de cada intensivo siempre varian, asi que, se puede repetir niveles sin redundancia.

 

Nivel 1: Descubriendo la Presencia Auténtica 

 

A través de la práctica de la meditación, aprendemos a estar completamente conectados con la realidad. Empezamos a descubrir que podemos estar con nosotros mismos, en este momento, tal y como somos.

 

Todo el caos en el mundo es una expresión directa de la falta de armonía interna. Así como luchamos con nuestros cuerpos, emociones y el movimiento natural de nuestra mente, de igual forma luchamos en nuestra vida doméstica, en la sociedad y en el mundo en general. El conflicto exterior e interior son espejo el uno del otro, y el camino hacia la paz empieza por cultivar una actitud de apertura básica ante cualquier cosa que surja.

 

La práctica de la meditación es una herramienta que puede ayudarnos a desarrollar esta actitud de apertura, conocida como la presencia auténtica. Normalmente rechazamos lo que no nos gusta, y nos aferramos a lo que nos atrae. Sobre la base de la esperanza y el temor, este hábito nos mantiene en un estado constante de tensión, que sólo puede ser resuelta aprendiendo a estar con nuestra experiencia tal como es. Es imposible experimentar la presencia auténtica intelectualmente; debemos sentirla, vivirla y respirarla. La meditación nos libera gradualmente de las garras de la fijación dualista y apoya nuestra capacidad de vivir plenamente en el momento presente.

 

Además de una exploración en profundidad de la trayectoria de la meditación sentada, vamos a iniciar un proceso de indagación psico-espiritual. Este proceso nos capacita para crear conciencia meditativa y compasión hacia nuestros patrones condicionados, facilitando la integración y la encarnación de la realización espiritual.

 

Nivel 2: Despertando el Corazón

 

Todos los seres humanos son guerreros innatos. Nuestra valentía se expresa a través de nuestra capacidad de abrirnos ante la incomodidad y de amar ferozmente ante la agresión.

 

Hemos sido entrenados para creer que la comodidad es buena, y que la incomodidad debe evitarse. Se nos medica para no sentir. Damos la bienvenida a la felicidad hipnótica, y rechazamos el dolor. Sin embargo, como todos sabemos, el sufrimiento es inevitable. Teniendo en cuenta que este es el caso, ¿cómo vamos a transformarlo? La mayoría de nosotros nos contraemos siempre que nuestra zona de confort se ve amenazada. Con el tiempo, este hábito nos conduce a cerrar nuestro corazón, minando nuestra capacidad natural de amar profundamente y vivir plenamente. Esa es quizás la mayor tragedia que le puede acontecer a un ser humano. Aún así, la mayoría vive con el corazón protegido.

 

En este intensivo de fin de semana, aprendemos determinadas prácticas que nos apoyan en la apertura del corazón por completo. En primer lugar, establecemos el fundamento de la meditación sentada. A continuación, integramos la práctica del Tonglen, una técnica de gran alcance en la tradición Mahayana del Budismo, en la que el meditador aprende a abrirse al dolor y a ofrecer amor a través de la respiración y la intención. A continuación, aprendemos a llevar esta práctica en nuestra vida diaria. Encarando todos los aspectos de nuestra vida con atenta compasión, abrimos nuestros corazones y nos liberarnos del sufrimiento innecesario.

 

Nivel 3: Invocando al Linage - Iniciación al Kriya Kundalini Pranayam

 

El amor incondicional es nuestro derecho de nacimiento. Nuestro destino es volver a casa. A través de la libertad total el amor encuentra su expresión más auténtica.

 

La mayoría de nosotros creemos que estamos existencialmente solos. A través de la invocación del linaje, descubrimos la conexión con una fuerza de amor incondicional que apoya nuestra evolución. La verdad de nuestra soledad coexiste con esta protección energética que, a través de la sintonización de corazón abierto, está disponible para ser experimentada por cualquier persona.

 

El linage no es religión, y no requiere ninguna creencia. No hay ningún dogma o conjunto de reglas a seguir. La conciencia humana puede ser sintonizada a cualquier frecuencia o longitud de onda. Existen muchas longitudes de onda. Cuando amamos, vibran a una determinada frecuencia, cuando estamos enojados, nuestra vibración cambia. Invocar el linaje nos enseña a sintonizarnos a una longitud de onda específica, cuyo único propósito es que nos apoye en nuestro viaje.

 

A través de la práctica del Kriya Kundalini Pranayama, aceleramos profundamente nuestro progreso espiritual. No sólo somos un cuerpo físico, también somos un cuerpo sutil con nervios sutiles y canales por donde fluye nuestra energía o chi. Mediante la práctica del Kriya Kundalini Pranayama, aprendemos a guiar la energía universal por determinados canales sutiles que, cuando se activan, nos llevan a experimentar estados expandidos de conciencia. A través de la práctica diaria, liberamos los hábitos mentales y emocionales que nos limitan, y desarrollamos la capacidad de permanecer en el gozo de nuestra naturaleza última.

 

¡OM SHANTI SHANTI SHANTI!